La Graciosa es la isla principal del Archipiélago Chinijo, al noroeste de Lanzarote.

Es la isla de mayor tamaño, y la única de este pequeño archipiélago que se encuentra habitada, con alrededor de 700 habitantes.

Cuenta con, únicamente, dos núcleos poblacionales, ambos en la costa que mira hacia Lanzarote, Caleta del Sebo y Pedro Barba. Caleta del Sebo es el núcleo central de la isla, la puerta de entrada a La Graciosa por ser aquí donde se encuentra el puerto. Pedro Barba, en cambio, es un pueblo de pequeñas casas, sin apenas vida, y sólo suele estar poblado unos pocos meses al año.

Es una isla pequeña y de población anecdótica; y precisamente ahí reside su magia. Aún sí, en Caleta de Sebo, encontrarás alojamiento, supermercados, restaurantes, etc., eso sí, en perfecta armonía con el entorno natural. Las calles ni siquiera están asfaltadas, son simplemente arena; arena de playa.

Cómo llegar

Viaje al Paraíso

La Graciosa está conectada con el puerto de Órzola, en Lanzarote, desde donde parten ferrys a diario con dirección Caleta de Sebo.

Existen varias compañías, y cada una de ellas ofrece diferentes servicios; puedes contratar un viaje de ida y vuelta, con la vuelta abierta, lo que te permite quedarte en La Graciosa por un día o más; excursiones de ida y vuelta en el mismo día; excursiones que incluyen bucear en las aguas de la isla, etc. El precio suele ser de unos 20 € para adultos y unos 12 € para niños en el caso de escojas un trayecto de ida y vuelta.

El barco tarda apenas media hora en llegar a la isla, y el simple trayecto merece la pena. Con un poco de suerte, podrás ver algún que otro cetáceo, aunque eso sí, si no estás acostumbrado a montar en barco mejor que tomes algo contra el mareo, porque el barco no es muy grande e incluso con el mar en calma se mueve bastante.

Alojamiento

Si tienes pensado ir más allá de las excursiones que se organizan desde Lanzarote de ida y vuelta, y quedarte a dormir en La Graciosa, tienes dos opciones; la primera, alquilar un apartamento.

Y en segundo lugar, tienes la opción de acampar. El único sitio de la isla en que se permite es en la Bahía del Salado. Un lugar espectacular y muy recomendable: dunas de arena blanca, un entorno totalmente virgen y el océano a pocos metros bañando la costa. Naturaleza en estado puro, aunque eso sí, contarás con duchas, aseos y contenedores para la basura.

Ten en cuenta que, al encontrarse en una zona protegida, tendrás que solicitar una autorización para acampar. Puedes hacerlo online desde aquí.

Cómo moverse

Descubriendo La Graciosa

La utilización de automóviles en la isla se encuentra regulada, por lo que no podrás llevar tu propio coche. Si tu intención es desplazarte en coche, podrás hacerlo contratando los servicios de taxis que existen en La Graciosa.

Si prefieres hacer algo de ejercicio al tiempo que descubres la isla, puedes alquilar una bicicleta. Te costará unos 10 € por día, y la podrás alquilar en la Avenida Virgen del Mar, muy cerca del Puerto en que atracan los barcos que van desde Lanzarote. En el siguiente mapa se pueden ver las posibles rutas a realizar, su distancia y la dificultad que entrañan: ver mapa

Ten en cuenta que las calles son de arena, y en algunos tramos se puede hacer algo complicado moverse con la bici, pero en la mayor parte de la isla no tendrás ningún problema. No lo dudes, descubrir la isla en bicicleta es una opción totalmente recomendable.

Playas

Solitarias y vírgenes

A pesar de ser una isla tan pequeña, La Graciosa posee excelentes y muy variadas playas.

La primera con la que te encontrarás al llegar a la isla, es con la Caleta del Puerto, situada muy cerca del muelle. Pequeña y de arena dorada. Probablemente, la playa más espectacular de la isla es la playa de Las Conchas; grande, de arena blanca y muy solitaria.

Si buscas una playa pequeña, alejada y, muy probablemente, completamente desierta, Los Conejos es tu playa. Se encuentra al norte de Caleta de Sebo, en un lugar recóndito cerca de un barranco. Muy poca gente la visita. Montaña Amarilla es pura belleza, se encuentra a los pies de la montaña que le da nombre, es pequeña y bastante frecuentada en verano.

Playa del Salado cuenta con la peculiaridad de ser la única zona de la isla donde se permite acampar; es una playa bastante amplia y de arena blanca. Muy parecida a playa Francesa, que cuenta con unas espectaculares vistas hacia el océano.