A principios del siglo XVIII, Lanzarote se estremeció y de las profundidades de la isla comenzaron a brotar ríos de lava, en una impresionante erupción que duraría años, destruiría algunas de las franjas agrícolas más productivas de la isla, y sepultaría poblaciones enteras. Había nacido Timanfaya.

A día de hoy, el Parque lo forman 25 volcanes activos distribuidos en una superficie de más de 50 km², en un entorno de amplia variedad biológica declarado Parque Nacional de España en 1974. Timanfaya es, tras el Parque Nacional del Teide, el segundo parque nacional más visitado de España.

El Parque Nacional de Timanfaya se encuentra al suroeste de Lanzarote, repartido entre los municipios de Yaiza y Tinajo.

Los precios para acceder al Parque son los siguientes:

Adulto: 10€
Menores: 5’00€ (7 – 12 años)
Residente canario (adultos): 8,00€
Residente canario (menores): 4,00€
Residente Lanzarote: 2,00€

Islote de Hilario

Unas de las peculiaridades de Timanfaya, y una de esas cosas que más llaman la atención de aquellos que visitan el parque, son las altas temperaturas provenientes del subsuelo que se alcanzan en la superficie.

Islote de Hilario es la zona central en la que se producen estas anomalías geotérmicas fruto de una cámara magmática situada a escasos metros del exterior. Es, sin duda alguna, la zona más popular de Timanfaya, pues aquí se encuentra el restaurante El Diablo y los célebres géiseres que demuestran que cerca de la superficie de Timanfaya aún late el magma. Todo un espectáculo natural.

Un espectáculo que se reafirma cuando la hierba seca es devorada en segundos por el fuerte calor que se desprende del interior de la Tierra.

Restaurante El Diablo

El Restaurante El Diablo es una de las tantas obras de arte creadas por César Manrique a lo largo y ancho de todo Lanzarote.

La magia del Restaurante El Diablo no recae únicamente en que parte de sus platos están cocinados directamente al calor del magma; sus amplios ventanales, que sirven de amplio escaparate hacia la inmensidad del parque, es otro de los tantos detalles que lo convierten en un lugar único.

Paseo en Camello

El paseo a lomos de camellos por el parque es una de las actividades más populares de la isla, una de las estampas clásicas del lugar, hasta el punto de llegar a transformarse en todo un símbolo de Lanzarote.

Pasear a lomos de un camello es toda una experiencia, pero hacerlo en un entorno tan extraordinario como el de Timanfaya convierte la experiencia en todo un placer único.
 El trayecto dura alrededor de 10-15 minutos.

Ruta de Los Volcanes

La Ruta de los Volcanes consiste en un tramo de alrededor de 14 kilómetros, que se cubre en poco más de 30 minutos, a lo largo del Parque. Se trata de un recorrido por las inmediaciones del Parque que muestra al visitante los rincones menos populares, aunque igual de espectaculares, del Parque Nacional de Timanfaya.